Historia del Atlas
Tres cables sin nombre, y el Estado sabe cómo se llaman
Esta capa no es el mapa de los cables submarinos de España: es el mapa de los amarres que un acto administrativo publicado nombra y sitúa. La diferencia se puede contar, y la parte que falta tiene dueño — una ley de 2022 obliga a comunicar al Ministerio el trazado y el punto de enganche de cada cable. La lista existe. No se publica.
La capa Cables submarinos publica 15 aterrizajes en 7 provincias. Quien la mire buscando «los cables submarinos de España» se llevará una sorpresa razonable: faltan cables que existen. No es un descuido, es la regla de la casa — si no hay acto oficial publicado, no hay registro — y la consecuencia merece decirse en voz alta: esto no es el mapa de los cables. Es el mapa de los actos.
Lo que sigue es por qué falta lo que falta, con los cuatro motivos que las propias fichas documentan. Ninguno es una limitación del atlas: los cuatro son limitaciones de lo que está publicado.
1. Un cable tiene dos extremos, y cada uno se tramita por separado
El caso está a la vista. PENCAN-X figura por su amarre peninsular en Rota, porque la Junta de Andalucía abrió información pública en el BOJA y el acuerdo, además, hace algo poco frecuente: Al contrario que los expedientes de Santander y Sagunto, este acuerdo nombra el cable —«Pencan-X»— y sus dos extremos en el propio título. Lo que no da es el punto: sitúa la ocupación por el término municipal de Rota, sin playa ni paraje, y por eso la geometría es el punto del municipio en el Nomenclátor. Cuando el otorgamiento o un documento archivable del expediente nombren el lugar del amarre, la precisión subirá.
Su otro extremo no está. El título del acuerdo nombra Las Palmas de Gran Canaria como el otro extremo, pero su concesión es competencia del Gobierno canario y, a la fecha de verificación, su información pública no consta en el Boletín Oficial de Canarias. Ese amarre entrará cuando tenga su acto, como este.
Y aquí conviene el contraejemplo, porque si no esto se lee como una queja y no lo es: Canalink Base 6 sí tiene sus dos amarres en la capa —Candelaria y Valverde— por el único motivo que cuenta, que es que los dos tienen su acto. La capa no prefiere un extremo: registra el que está publicado.
2. Los cables viejos no dejan rastro nuevo
Un cable tendido en los años noventa no vuelve a un boletín oficial porque sí. Vuelve si su concesión caduca, si se remodela o si hay que legalizarla — y ese último caso es exactamente por lo que PENBAL-4 está aquí. El acto no autoriza una obra futura: regulariza una ocupación ya existente. Por eso la fase es `produccion` aunque el expediente esté en tramitación — la que se tramita es la concesión, no el cable.
Y no es un trámite cerrado hace años: El mismo expediente de legalización (CNC02/17/46/0009) volvió a información pública el 26 de mayo de 2026 (BOE n.º 128, BOE-B-2026-17288). El cable sigue en servicio; lo que se tramita es la concesión que lo legaliza.
Que este sea un motivo real, y no una excusa, se puede medir. El atlas barrió los sumarios del BOE entre 1994 y 2016 buscando actos con «cable submarino» en el título —7.015 días de diario oficial— y no encontró ni uno. Si aquellas concesiones se publicaron, no fue con ese nombre.
3. El Estado tiene la lista, y no la publica
Este es el motivo que cambia el signo de todo lo anterior, y por eso el titular. De los 15 aterrizajes, 3 no tienen nombre de sistema: Aterrizaje de Canalink África — Puerto de Granadilla (Tenerife), Aterrizaje en Sagunto (Valencia) y Cable La Palma–Tenerife — Playa del Socorro (Los Realejos). En Sagunto la ficha lo dice sin rodeos: El anuncio autoriza la información pública de una ocupación y no bautiza el cable: no hay nombre de sistema ni destino. Es el mismo perfil que el aterrizaje de la Virgen del Mar en Santander, y recibe el mismo trato: los campos que el acto no sostiene quedan como hueco declarado.
Hasta agosto de 2026 eran cuatro, y el cuarto era Santander. No es que su expediente estuviera a medias: La Orden Ministerial de 30 de julio de 2024 otorga la concesión: 26.281 m² de dominio público marítimo-terrestre, por 10 años prorrogables hasta 30, con un canon de 6,92 euros por metro cuadrado y año. El otorgamiento no bautiza el sistema ni nombra el otro extremo —al contrario que el de Grace Hopper, que sí lo hizo—, así que lo segundo sigue siendo hueco. La fase se mantiene en «en desarrollo» y no sube a «en producción» a conciencia: la concesión autoriza la instalación, y que el cable esté tendido u operando no lo dice ningún acto.
Cómo se supo el nombre del cuarto
El aterrizaje de Santander ya tiene nombre, y su procedencia es lo que sostiene este apartado. Ningún acto de este expediente lo nombra, y el atlas lo declaró como hueco durante tres semanas. El nombre sale de OTRO expediente: el proyecto básico del cable SOL —que Google, por su filial Cardinal Fish Infrastructure, presentó en 2026 para aterrizar en esta misma playa— describe la infraestructura existente que va a reutilizar y dice que la arqueta «se ubica en el parking de la playa Virgen del Mar […] ya que fue construido en 2024 para permitir la conexión a tierra del cable de fibra óptica Anjana». La identificación JUNTA DOS ACTOS: la concesión de esta ficha, otorgada por Orden Ministerial de 30 de julio de 2024 para un cable con inicio en esta playa, y ese documento, que dice que el único amarre que allí existe se construyó en 2024 y es de Anjana. Encajan por lugar, por año y por objeto, y el proyecto no menciona ningún segundo amarre. Si apareciera uno, esta unión sería lo primero que habría que revisar — se escribe aquí para que se pueda.
Conviene fijarse en el origen del dato: no procede de la lista que el Ministerio recibe desde 2022, sino del proyecto que otra empresa presentó, para otro cable y en otro expediente, porque le convenía reutilizar la misma arqueta. La información obraba en poder de la Administración desde el primer día y llegó al público por una vía indirecta, cuatro años después. El interés del caso no está en que el atlas lo registrara antes que nadie, sino en que declarar los huecos permite observar cuándo se cierra uno y por qué camino.
Ahora la parte incómoda, y ya no hace falta pedirla por fe. Que el atlas no pueda nombrar los que quedan no significa que nadie sepa cómo se llaman. Que a este cable le faltara el nombre no significaba que no lo tuviera en ningún registro público. La Ley 11/2022 obliga a los titulares y gestores a comunicar al Ministerio, en dos meses, el trazado del cable y el lugar exacto de su enganche — las dos cosas que esta ficha no podía publicar. Esa comunicación no es voluntaria y esa lista existe; lo que no existe es su publicación, ni el reglamento que el artículo 6.10 mandaba aprobar en tres meses y que cuatro años después no consta en el BOE. Y hay una prueba nueva de que el problema es de publicación y no de conocimiento: el nombre acabó sabiéndose en agosto de 2026, pero no por esa lista — por el proyecto que un competidor presentó para reutilizar su arqueta. Cuando se hable de lo que «falta» en esta capa, conviene saber a quién le falta.
Dicho con los dos anclajes legales delante: el artículo 6.9 de la Ley 11/2022 obliga a comunicar al Ministerio todo cable submarino que engancha en territorio español, y la disposición adicional vigésima tercera le pone plazo —dos meses— y le exige, entre otros datos, «una exposición sucinta del trazado del cable submarino […] y, en particular, del lugar en el que se produce el enganche». Es decir: el trazado y el punto exacto del amarre, que son justamente las dos cosas que esta capa no puede publicar.
Esa comunicación es obligatoria desde 2022. La lista no se publica. Y el reglamento que el propio artículo 6.10 mandaba aprobar «en un plazo máximo de tres meses» tampoco existe: barridos 1.515 sumarios del BOE desde la entrada en vigor de la ley, no aparece. Cuando se hable de lo que «falta» en esta capa, conviene saber a quién le falta.
4. Lo que cruza sin amarrar no entra
El cuarto motivo es de perímetro y se decidió una vez, con un caso concreto delante: el Europe India Gateway atraviesa aguas españolas por Galicia, el Estrecho y Alborán y toca tierra en Gibraltar, así que se archivó, se citó y se quedó fuera. Se archivó, se citó y se quedó fuera. Un cable que atraviesa aguas españolas sin tocar tierra en España no genera acto de ocupación aquí, y esta capa registra ocupaciones.
Hay una quinta ausencia, y no es de cables sino de líneas: en el mapa se ven puntos y no trazados. El recorrido de un cable submarino NO tiene fuente con licencia compatible —TeleGeography es CC BY-NC-SA, vetada por datos/LICENCIA-DATOS. Dibujar el recorrido a ojo sería inventarlo.
Lo que sí demuestra esta capa
Que el método funciona cuando se usa bien. El aterrizaje español de 2Africa llevaba dos pasadas sin aparecer porque se buscaba donde parecía lógico. El atlas llevaba dos pasadas buscando 2Africa por Barcelona sin encontrar su acto, porque el DOGC no se deja leer por un cliente no interactivo. Este salió de un BARRIDO del BOC canario el 2026-08-21, y el mismo hallazgo metió al BOC en el vigía autonómico. La búsqueda por el sitio esperado costó días y no dio nada; la lectura sistemática del boletín correcto costó minutos. El aterrizaje catalán, si tiene acto, sigue sin aparecer.
Y cuando apareció, resultó ser de los buenos: Un acto de Costas autoriza una ocupación, no bautiza un cable — por eso `sistema` admite hueco en esta capa y el expediente de Santander se quedó sin nombre. Este sí lo dice, y con su segmento: «Cable Submarino de Telecomunicaciones por Fibra Óptica 2Africa segmento W3-EGO». El nombre no viene de la prensa.
De los 15 registros, 12 llevan el nombre del sistema puesto por un acto y ninguno por la prensa. Esa es la línea que separa este mapa de un mapa verosímil: se puede recorrer entero, ficha a ficha, y en cada una está el papel que la sostiene y la frase exacta de lo que ese papel no dice.
Un mapa incompleto que sabe exactamente en qué está incompleto no es un mapa peor. Es otro mapa: el de la realidad jurídico-administrativa del litoral español. Y, de paso, el inventario de una obligación legal que se cumple hacia dentro y no hacia fuera.
De dónde sale
Todas las cifras de esta página se calculan de la release datos-v2026.09.141 al construirla: no hay ni una escrita a mano, y si alguna dejara de poder calcularse esta página no llegaría a publicarse.
Capas: Cables submarinos
Fichas: PENCAN-X — Rota · Anjana — Playa de la Virgen del Mar (Santander) · Aterrizaje en Sagunto (Valencia) · PENBAL-4 — Platja de la Malva-rosa (Valencia) · 2Africa — Playa de Salinetas (Telde)
Cada registro lleva su fuente, su fecha y su estado de verificación — cómo se lee un dato.
Los documentos que se citan aquí
- El DESTINO del cable: adónde va Anjana. El NOMBRE ya no falta —lo da f6, el proyecto del cable SOL, al describir el amarre que va a reutilizar—, pero ninguna fuente primaria dice el otro extremo. La Ley 11/2022 sí obliga a que el Estado lo tenga: su artículo 6.9 manda comunicar al Ministerio todo cable submarino que engancha en territorio español, y su disposición adicional vigésima tercera le da dos meses de plazo y le exige, en su apartado f), «una exposición sucinta del trazado del cable submarino […] y, en particular, del lugar en el que se produce el enganche». Es decir: el Ministerio tiene desde 2022 exactamente esto, y NO PUBLICA LA LISTA. Y el reglamento que el propio artículo 6.10 mandaba aprobar «en un plazo máximo de tres meses» tampoco existe: barridos los 1.515 sumarios del BOE desde la entrada en vigor de la ley hasta el 2026-08-21, no aparece. El hueco no es del atlas: es de quien tiene el dato.
- Acuerdo de 15 de abril de 2026 de la Delegación Territorial en Cádiz — información pública de la solicitud de concesión de Telefónica de España, S.A.U., expediente CNC02-26-CA-0002 (BOJA n.º 80, de 28 de abril de 2026; PP. 843/2026; archivado en sus dos formas oficiales, el facsímil PDF y el texto de la web del BOJA, porque el PDF esconde su texto a la extracción) copia archivada
- Anuncio de 17 de julio de 2023 de la Secretaría General Técnica de la Consejería de Política Territorial, Cohesión Territorial y Aguas del Gobierno de Canarias, por el que se somete a información pública el expediente instado por Vodafone Enterprise Spain, S.L.U. — Boletín Oficial de Canarias n.º 165, de 22 de agosto de 2023 copia archivada
- Anuncio de la Demarcación de Costas en Valencia sobre solicitud de concesión de Telefónica de España, S.A.U. — BOE-B-2026-17288, expediente CNC02/17/46/0009 copia archivada